Beda (en inglés antiguo, Bǣda, Bēda; c. 672-27 de mayo de 735), también conocido como san Beda el Venerable​ (en latín, Bēda Venerābilis), fue un monje benedictino nortumbrio del monasterio de Saint Peter en Wearmouth —hoy en día parte de Sunderland— y de Saint Paul, actualmente Jarrow en Tyneside. Nacido en tierras pertenecientes al monasterio doble de Monkwearmouth-Jarrow —en la actual Tyne y Wear—, fue enviado a Monkwearmouth a la edad de siete años y luego recibió educación del abad en Jarrow, quienes sobrevivieron en el 686 a una peste que azotó allí, que mató a la mayoría de la población. Aunque pasó la mayor parte de su vida en el monasterio, viajó a varias abadías y comunidades eclesiásticas en las islas británicas, como en su visita al arzobispo de York y al rey Ceolwulf de Northumbria. Escritor, maestro —uno de sus alumnos fue Alcuino de York— y erudito, su obra más famosa, Historia eclesiástica del pueblo inglés (Historia ecclesiastica gentis Anglorum), le valió el título de «Padre de la Historia inglesa». Sus escritos ecuménicos eran extensos e incluían una serie de comentarios bíblicos y otras obras teológicas de erudición exegética. Otra de sus áreas de estudio fue la disciplina académica del computus, conocida por sus contemporáneos como la ciencia del cálculo de las festividades del calendario. Una de las fechas más importantes que intentó calcular fue la Pascua, un esfuerzo envuelto en controversia. También ayudó a establecer la práctica de datar desde el nacimiento del Cristo (Anno Domini, «en el año de nuestro Señor»), costumbre que finalmente arraigó en la Europa medieval. Fue uno de los grandes maestros y escritores de la Alta Edad Media y muchos historiadores lo consideran el erudito más importante de la antigüedad, en el período comprendido entre la muerte del papa Gregorio I en el 604 y la coronación de Carlomagno en 800. En 1899, León XIII lo declaró doctor de la Iglesia. Es el único nativo de Gran Bretaña en lograr tal designación; Anselmo de Canterbury, también doctor de la Iglesia, era originario de Italia. Beda fue además un hábil lingüista y traductor y su trabajo hicieron que los textos en latín y griego de los primeros padres de la Iglesia fueran mucho más accesibles para sus colegas anglosajones, lo que contribuyó significativamente al cristianismo inglés. El monasterio de Beda tenía acceso a una extensa biblioteca que incluía obras de Eusebio de Cesarea, Paulo Orosio y muchos otros.

Beda el Venerable, Santo

Lugar de nacimiento:

Reino de Northumbria

Categoría profesional:

Teólogos, Hagiógrafo, Religiosos, Poetas, Traductores, Historiadores, Escritores,

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Lengua: Latín